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miércoles, 8 de abril de 2020

Los inicios del Instituto Nuestra Señora de los Remedios


Fachada del Instituto Nuestra Señora de Los Remedios en los setenta


Por Prudencio Cabezas Calvo

Hechos que acaecieron al iniciarse el día en que por la presión de los amigos Reguera Reguera y Herrero Corrales fue aceptado por el Ayuntamiento el ofrecimiento, a punto de prescribir, que había hecho la Inspección de ENSEÑANZA MEDIA al pueblo de UBRIQUE.
Puntualmente como exigía la trascendencia e importancia del asunto a tratar, se personaron los aludidos Señores. A la hora citada nos atendieron subalternos negativamente, por ausencia de las autoridades, en el sentido de que era inaceptable por razones económicas. Mientras el Teniente de Alcalde argumentaba que no venían para discutir con auxiliares sino con las autoridades, se personaron éstas y sin más demora se desarrollaron los acontecimientos que seguidamente se relatan:
Como las autoridades se manifestaran en el mismo sentido que los empleados, los visitantes adujeron que estaban equivocados y que ante un hecho tan trascendente para el pueblo, las objeciones económicas, si las hubiera, debían sacrificarse. No obstante, reforzando su negativa, las autoridades manifestaron que era previo convocar un Pleno que aprobase la solución afirmativa con antelación, para lo cual se carecía de tiempo. A ello respondió el Señor Reguera como se expresa en nuestro escrito del 2 de abril. Pero como persistiera su indecisión, exhibiendo una violencia que era racionalidad frustrada, se produjeron los siguientes hechos:
“Cuando los primeros sindicalistas en Sevilla se manifestaron en contra del Sindicato Vertical y fueron apresados por la autoridad militar, el Cardenal Bueno Monreal se apresuró a visitar al Teniente General Castejón, jefe de la Segunda Región, para rogarle que se hiciera el juicio legalmente o al menos, se guardaran las apariencias. La respuesta castrense fue contundente: “De acuerdo, pero primero se condenarán y luego se juzgarán”.
Y nosotros  pretendemos por la carencia de tiempo que primero se apruebe la oferta  y después se celebre el Pleno.
Mientras hablaban se pusieron de pie y sin decir palabras levantaron la mesa que se inclinó peligrosamente sobre su interlocutor que en el mutismo de los hechos se apresuró a dar las órdenes oportunas para que fuera redactada sin demora la carta respuesta a la Inspección aceptando el Ayuntamiento el ofrecimiento”.
A título de curiosidad, se hace constar que no se hace por complacencia en lo escatológico, sino para que haya constancia del nivel moral que regía en la población. Mientras se redactaba el acuse de recibo y su aceptación, alguien dijo: “Padezco una neuralgia pertinaz que no desaparece con los neurálgicos habituales”, dirigiéndose al médico: “¿Puedes recetarme algo que sea completamente inocuo y efectivo?”. El aludido sacó el recetario y le entregó lo pedido. El presunto paciente reiteró: “¿es completamente inocuo?”
-“Totalmente inofensivo con la pequeña limitación que quedarás exento absolutamente de preocupaciones sexuales”.
Como el aludido pretendiera que se descartaran las bromas, el médico respondió: “En absoluto”.
Pero antes de terminar, antes de entregársenos el escrito, sonó una llamada telefónica que después de atendida, nos trasladaron lo siguiente: Hemos logrado una indemnización de 100.000 ptas para José López Carpio cuya mujer en las pasadas riadas se la llevó el río.  Entonces los dos Diegos preguntaron al unísono: “¿Cuánto te llevas?” Respondió: “Dejarse de bromas, he hecho la gestión con absoluto desinterés”. “Imposible,” comentaron, “tú no haces nada desinteresadamente”.
Y así terminó la gestión.
Prudencio Cabezas Calvo, Ubrique 4 de Abril de 2020.

La creación del Instituto Nuestra Señora de los Remedios


El instituto Nuestra Señora de los Remedios en construcción


Por Prudencio Cabezas


Sobre las personas cuya intervención fue decisiva para la CREACIÓN DEL PRIMER INSTITUTO DE ENSEÑANZA SECUNDARIA en Ubrique: “Nuestra Señora de los Remedios”:
Citar los méritos de varias personas en el logro de un bien social por orden alfabético de apellidos puede ser muy democrático e imparcial pero no está exento de incurrir en injusticias.
Los hombres porque así lo exige el destino histórico de la humanidad se caracterizan por su diversidad y tanto mal implica igualar a los diferentes como separar a los iguales. Porque tenemos constancia- que otro día se expondrá- de las distintas actuaciones de cuantas personas intervenimos en su creación, el primer puesto en la cerámica que da constancia de ello en la puerta de Instituto, debe figurar en primer lugar el Notario Don Rafael Rodríguez Navarro.
Es posible que D. Rafael como cualquier mortal albergara en su intimidad errores y aciertos. Pero hay que subrayar que en los pueblos de vitalidad ascendente, los aciertos eclipsan a los errores; mientras que en las sociedades de vitalidad menguante, un error, uno solo, borra, anula la excelencia de cualquier comportamiento conciudadano.
Subsanado, para tranquilidad de nuestra conciencia, el desorden que precede, ofrecemos a quienes puedan tener curiosidad del curso de los hechos, el detalle del interés y  esfuerzo que hubo de realizar Don Rafael para que no se malograra la concesión.
Además quiero relatar dos omisiones importantes por si son susceptibles de subsanarlas o en su defecto para que haya constancia pública de ellas.
Alguien, cuando se aproximaba la mediación de los años 60, en cuyas fechas cumplían sus hijos la edad de acceso a la 2ª Enseñanza, estuvo muy preocupado porque se lograra en Ubrique un Centro del referido nivel. Tuvo noticias que había un legado de las Señoras Domínguez León y agotó cuantas fuerzas disponía en entrevistas con el Notario y con el Albacea. Con mucha angustia aceptó la frustración de su anhelado deseo y los nombres de los frustradores.
Pero, ¡albricias¡ ¡donde hay fe el destino le es propicio¡
A muy buena hora, Don Rafael llamó al padre que rebozaba de interés porque sus hijos hicieran el bachiller, y le dijo en los siguientes términos: “Vengo de la Feria de Sevilla donde he sido presentado al Inspector de 2ª Enseñanza de esta zona quien me ha manifestado lo siguiente: Usted tiene el pueblo más raro de Andalucía, mientras tengo amontonadas, sin dar curso,  multitud de solicitudes de Centros Libres Adoptados, inicio de Institutos, a su pueblo que no lo ha solicitado se lo he concedido porque objetivamente le pertenece y lamentablemente pasado mañana vence el plazo y no lo han aceptado”.
                Y se despidieron, con tristeza el Notario y con esperanza el padre.
                Después de varias vicisitudes, el vecino ilusionado logró que el Alcalde le entregara la carta-oferta. Eran las seis de la tarde y el plazo de aceptación vencía el día siguiente. Instintivamente se dirigió al Bar Barrera donde tomaban café diariamente Diego Reguera Reguera, médico y Teniente de Alcalde y Diego Herrera Corrales, practicante, amigo y hombre de experiencia. Sin previo aviso, el portador de la carta les leyó su contenido; prorrumpieron en frases malsonantes que no es fundamental transcribir pero aseguraron solemnemente que al día siguiente antes de la hora prefijada estaría la respuesta en Correos, como así fue. Hubo que vencer cierta resistencia porque objetaban, entre otras, que había que convocar un Pleno y que no daría tiempo; el asunto se subsanó con la palabra del Teniente de Alcalde diciendo que él había firmado falsos plenos de interés del Ayuntamiento y que el interés de los niños era superior. Quien certificó la carta en Correos fue el padre que anhelaba que sus hijos pudieran  cursar el Bachiller aquí. El único testigo del Bar al oír la carta se ausentó exclamando a través de la Plaza: ¡Jesús, Jesús¡….Indefinidamente hasta que traspuso. Era Antonio Domínguez Angulo.
Suprimo la larga conversación que mantuvieron en el Ayuntamiento los dos Diegos, por no ser muy edificante. Si a alguien le interesara, trataría de hacerles un resumen.

lunes, 30 de marzo de 2020

Sobre la piel de Ubrique. Prudencio Cabezas


Petaca de la firma "Cabezas Hermanos" 1920
Colección de petacas de Manuel Cabello Janeiro




Por Prudencio Cabezas




Ubrique 24 de Septiembre de 2018 
Sobre la Piel
Los nativos de esta Villa podemos sentir moderado orgullo considerando que situados en un rincón de la provincia, mal comunicado y lógicamente de  difícil acceso, de término reducido y de escasa fertilidad, hayamos creado  una industria que en la actualidad da  empleo a miles de operarios  de ambos sexos exportando sus productos a gran parte del  mundo.-
Hablo de mesurado orgullo porque  confirmando la aseveración de los sociólogos en el sentido “que los pueblos que sobreviven mejor no son los que se adaptan al medio sino los que lo modifican”;  insisto en la mesura de su comportamiento porque nos habla de su conciencia de que todo extremismo es  nocivo subjetivamente e inelegante; porque presupone que es sabedor que los motivos que  determinan toda coyuntura o empresa son muy complejos y que por encima de  todo,  es decisivo el azar.      
Los pueblos de nuestro entorno adaptados o resignados al medio se limitan a sobrevivir o no tienen otra opción que la emigración.-
El precedente de la actual industria de confeccionar de la piel, es la artesanía marroquinera que le proporcionaba el sustento que la naturaleza  no   daba. Limitada casi en  exclusiva  en su mayor porcentaje al mercado interior, sufría las crisis propias de un artículo casi superfluo en una economía autárquica de supervivencia.-La época de menos demanda era el verano cuando  los operarios que no habían hecho previsiones buscaban el sueldo en la recolección de cereales en la campiña o “las corchas”.-
Ha contribuido al actual desarrollo de la marroquinería a más de la destreza de los Ubriqueños forjada de amor a la perfección y a la exactitud, el  hecho universal  del   “crecimiento  de la vida”, cuantitativamente y en riqueza. Ello ha determinado el  aumento del número de mujeres que viven con holgura económica y que lógicamente y por su nueva actividad laboral precisan el bolso que en el pasado estaba limitado a la minoría pudiente.-
Es tal la cuantía de la demanda que permanentemente se necesitan más operarios y cada vez se mecaniza más su elaboración, ahora parcial y que en el futuro cuando se generalice  supondrá el riesgo que corren todas las industrias mecanizadas que fácilmente las trasladan a cualquier punto de la geografía mundial.-Supondrá otra contingencia a superar.

  a mis nietos y sus amigos Debido a la frustración que constituía la normalidad de los niños que tuvieron la desgracia de llegar a la ado...